ODS: Nº 8 ¿ Creixement? En Parlem

Dimecres 23 de novembre a les 16:00 en la Marina Real del Port de València, en l’antiga base de l’equip Alinghi, en el marc del Civic Factory Fest i en un esdeveniment impulsat per Projecta València 2030, compartim amb les companyes d’EBC València i B-Corp en un esdeveniment entorn de la sostenibilitat, amb un taller obert de reflexió i anàlisi entorn d’ella.

Proyecta València 2030

En esta línia parlem de valors i de les ferramentes existents per a mesurar-los en l’àmbit de l’activitat de les empreses i entitats. Véns?

Gràcies per compartir-ho

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¿Conoces a ALTUR, Coop.V?

Altur ha sido la primera entidad  en comenzar  el proceso de realización de la Auditoría Social de Reas País Valencià. Por este motivo queremos trasladar parte de su historia y motivaciones, interesante lectura que te invitamos a disfrutar:

Allá por el verano de 1993 tres amigos que compartían la afición por la escalada y una situación laboral precaria, pensaron en la posibilidad de ganarse la vida “con las cuerdas”. En diciembre de aquel año se constituyó la empresa, siendo una de las pioneras en trabajos verticales. Aprendieron a adaptar las técnicas y los equipos deportivos al mundo laboral y adquirieron la suficiente experiencia para defenderse en todas las aplicaciones posibles que iban surgiendo (albañilería, pintura, soldadura, fontanería, montajes de conductos, impermeabilizaciones, aislamientos,…).

Trabajando por delante de las normativas en cuanto a la prevención de riesgos laborales por no tener la actividad una regulación legal. Hoy, su origen relacionado con el mundo de la escalada  y su trabajo con seguridad ante el riesgo de la altura, les dota de un carácter especial que se podría definir como “orgullo verticalero”.

Altur trabajos en Altura

A los cinco años, Altur era una reconocida empresa consolidada en el mercado. Ganaban suficiente para cubrir unos sueldos dignos e implantaron un sistema equitativo de reparto de beneficios, en el que el resto se reinvertía.  Quisieron avanzar hacia un modelo de autogestión buscando la implicación de los trabajadores no socios en la empresa, pero todavía faltaba cultura cooperativa. No era el momento. Además, el entorno de influencia era demasiado desfavorable a la puesta en práctica de valores como el respeto al medio ambiente y la responsabilidad social en general. Aunque se mantenían firmes en cuestiones como el no afán de lucro de los socios, el no escatimar recursos en seguridad laboral y el respetar al 100% los derechos de los trabajadores no socios, aún no tenían suficiente determinación para dedicar recursos a reducir la huella ecológica, a luchar contra la especulación de comisionistas, a la participación en redes de transformación social, etc.

Al cabo de 15 años, aunque ganaron en prestigio y reconocimiento como marca de referencia en la provincia de Alicante, el espíritu revolucionario se estaba muriendo, las resistencias contra el motor idealista del proyecto eran poderosas. Todo indicaba que estaba venciendo la inercia del conformismo y del convencionalismo mercantil. Llega un momento en la vida de toda organización en que cuando no se rema en la misma dirección, se agota la paciencia y todo salta por los aires. Los errores se repiten, los defectos se enquistan, los conservadores triunfan y el cambio es imposible, la evolución es imposible, la maduración se interrumpe y es inevitable que se produzca una explosión. Esto no es malo, es la montaña que obstaculiza el paso del agua. Mientras el río tenga vida crecerá y crecerá hasta que ineludiblemente haga reventar la montaña.

“Señores trabajadores empleados, ha llegado la crisis. Podríamos despedirles a precio de saldo (gracias a nuestro gobierno que nos lo pone cada vez más fácil) o pueden ustedes hacerse responsables de su situación laboral,  aquí van a tener la oportunidad. Esa oportunidad va unida al compromiso de asumir los valores y principios revolucionarios del cambio de paradigma de una nueva economía solidaria y sostenible o dicho de otra forma: trabajar no solo para ganar dinero sino para mejorar como personas, como organización y como sociedad. Un poco más resumido y en palabras más comprensibles: ¿desean ustedes participar en un proyecto laboral colectivo que anteponga el interés general al individual?”.

Por segunda vez en la historia de ALTUR las bocas dijeron sí y los hechos manifestaron NO. La ingenuidad del idealismo provoca muchas veces ceguera ante la evidencia y decisiones temerarias, pero es también una oportunidad para arriesgarse y romper la baraja trucada con la que nos han enseñado a jugar en el modelo de sociedad predominante. Y así, bruscamente, el camino se bifurcó y hubo que optar por enterrar el espíritu original de ALTUR o revelarse y empezar de nuevo otra vez desde cero. En ese momento apareció el refuerzo y la energía necesaria para salirse del camino establecido, haciendo posible el renacimiento del proyecto y tratando de asentarlo esta vez en firmes pilares. Y así fue como se fundó la cooperativa de trabajo asociado sin ánimo de lucro PROYECTOS SOSTENIBLES S.COOP.V.  con la intención de desarrollar la nueva ALTUR en primer lugar y reproducir en el futuro el modelo con otros proyectos paralelos  retroalimentados entre sí. Hoy año y medio después son 7 socios cooperativistas y varios colaboradores.

Aquí el extracto literal de sus estatutos: “Proporcionar trabajo a sus socios en las mejores condiciones posibles y respetando los 6 principios de la carta solidaria de REAS (red de redes de la economía alternativa y solidaria) y los 7 principios cooperativos de la ACI (alianza cooperativa internacional)  Para ello realizará las siguientes actividades: trabajos consistentes en servicios a empresas, colectivos y particulares, y especialmente trabajos en altura para mantenimientos, instalaciones y reparaciones diversas en edificios e infraestructuras industriales o civiles de todo tipo, incluso formación y venta de equipos de trabajo.”

Su visión: Una sociedad responsable, una economía sostenible y un medioambiente saludable.

Seguro que a más de uno le resuena esta historia como si fuera propia. Altur es un ejemplo de resiliencia del carácter revolucionario que puede llegar a tener una organización. Es el ejemplo del que aprender. Porque de eso se trata, de apoyarnos y aprender las unas de las otras.

REAS CIERRA EL AÑO AIREANDO SUS TRAPOS… LIMPIOS

La red de redes de economía social y solidaria (Reas RdR) presenta los resultados de 2015 de la auditoría social de la Economía Social y Solidaria en el estado español.

El informe ha sido elaborado por 320 entidades que responden a una treintena de cuestiones como la dimensión de la organización, su funcionamiento, su compromiso y responsabilidad laboral, la democracia interna y participación dentro de la organización, etc. A partir de estas preguntas, se ha establecido un total de 19 indicadores de medición y de seguimiento del nivel de cumplimiento de los 6 principios inspiradores de la Economía Social y Solidaria (ESS), descritos en la Carta de la Economía Solidaria.

Con este documento, las organizaciones quieren ofrecer una aproximación estatal a los niveles de sostenibilidad y responsabilidad social de las entidades de la ESS, así como comunicar al conjunto de la ciudadanía los beneficios sociales que este movimiento aporta al conjunto de la sociedad. Se pone así la atención en los elementos diferenciales de estas organizaciones, y que de potenciarse pudieran contribuir a transformaciones que nos dirigirían hacia modelos más sostenibles y responsables.

Las entidades de ESS demuestran un alto nivel de compromiso con el bienestar de las personas, el desarrollo local y el respeto del medio ambiente, promoviendo un sistema económico basado en relaciones de intercambio más justas, basadas en valores básicos como son la igualdad, la intercooperación, la equidad, la democracia y la participación en las organizaciones, o el apoyo mutuo, entre otros. Según revela la Auditoría, por ejemplo, la mitad de los empleos son indefinidos (48,5%) y existe una mayoría de mujeres en la toma de decisiones (52,4%). Por otro, hay un amplio porcentaje (88,3%) de organizaciones que intercoopera con otras que proporcionan los mismos productos o servicios, así como que dispone de medidas de mejora en la gestión medioambiental (77,9%). Finalmente un 63,2% es miembro o cliente de entidades de finanzas éticas y solidarias, lo que redunda en el principio de no lucro que caracteriza a este sector.

Con este ejercicio de transparencia, Reas RdR concluye un proceso de homogeneización y consolidación de los instrumentos de evaluación y medición de la calidad y del comportamiento ético iniciado hace más de un año, y que busca presentar resultados agregados a nivel estatal. La red es el marco estatal de impulso y coordinación de las redes territoriales y sectoriales que desde 1995 apuestan por la economía solidaria en el estado español. Aunque cada red tiene entidad jurídica propia y autonomía en su organización, todas ellas ponen en común estrategias e instrumentos colectivos para avanzar en el cambio a un modelo económico más justo. Bajo esta estructura confederal se integran más de 500 empresas o entidades presentes en prácticamente todo el territorio nacional (salvo en Asturias, Cantabria y Castila La Mancha), que representan a más de 30 mil personas voluntarias y más de 8 mil personas trabajadoras, y cuya facturación global es de 355 millones de euros.

ión en los elementos diferenciales de estas organizaciones, y que de potenciarse pudieran contribuir a transformaciones que nos dirigirían hacia modelos más sostenibles y responsab

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